Mientras cumplen su tiempo en prisión, los internos del plan cero ocio de las granjas penitenciarias cultivan, cocinan y consumen sus propios alimentos. una filosofía de vida aplicada al sistema penitenciario, en la que internos que en realidad demuestran que tienen la voluntad de cambiar sus vidas, pueden superarse aprendiendo hábitos de trabajo mientras cumplen su condena.

A continuación las imágenes del momento.