El 13 de enero del 2001 será recordado por dos sucesos que marcaron la historia de El Salvador, por un lado, la tragedia del terremoto que dejó luto y dolor en todo un país y por otro, la apropiación que hizo el expresidente Francisco Flores de $10 millones de las donaciones de Taiwán.

Según la Fiscalía (FGR) el dinero no sólo fue para el bolsillo del expresidente sino también su destino fue para el partido que lo llevó a la presidencia, es decir ARENA.